Cuando regresamos al camino de Dios con mi esposo, pudímos ver la mano de Dios en nuestras vidas.
Estabamos a punto de separarnos porque en nuestro matrimimonio se habia instalado el maltrato verbal, físico y la mala junta de mi esposo.
Esto me llevó a una gran depresión .
Cuando Dios empezó a golpear nuestros corazones y fuímos restaurados como matrimonio y como familia.
Empezamos a crecer en su camino, entonces nuestra economía comenzó a ser golpeada fuertemente, llegamos al punto de sacar a mi hijo de una escuela privada y de tener solamente para comer, pero a pesar de eso seguímos adelante y Dios nunca dejó que nos falte algo.
Seguímos caminando de la mano de Dios todo el 2011 con luchas, pruebas, desanimados y con el corazón cansado. Sin embargo Dios nos hablaba y nos prometía levantarnos con su bendición, apesar de esto nosotros veíamos eso cada vez mas lejano.
Comenzó el 2012 y Dios nos dijo que debíamos despojarnos de lo viejo para que llegue lo nuevo, creyendo en esto tomamos la iniciatva y vendimos nuestro Fiat 600, un auto que con mucho esfuerzo pudímos comprar. Nos dolió mucho desprendernos de nuestro vehículo, pero le creíamos a Dios! Sabiamos que no nos quedaríamos pidiendo...
Pasaron unos 15 días luego de la venta, nada nuevo sucedía...Dios estaba en silencio y nosotros confundídos. Teníamos presente las palabras de nuestro Pastor Roberto Acuña que decían que "cuando Dios no habla, cuando guarda silencio, es porque esta trabajando" por lo tanto decidímos esperar a Dios.
Un día luego de almorzar con mis hijos y mi esposo, al volver de colaborar en la limpieza de la iglesia, decidímos dar un paseo y al pasar por una feria cercana a nuestro hogar fue donde lo vimos! Un auto hermoso tal como el que anhelabamos, miré con complicidad a mi marido y ambos nos preguntamos: Será ese?
Fué allí donde Dios puso en mi corazón la siguiente palabra: "Mientras ustedes se ocupan de mis cosas, yo me ocupo de las suyas..." y nos confirmó un domingo por la noche que el nos respaldaba, que sigamos adelante pues el estaba a nuestro lado.
El siguiente miércoles ya eramos dueños de aquel preciado auto, lleno de emoción y con lágrimas en los ojos mi esposo me dijo " No puedo expresar mi agradecimiento hacia mi Señor"
Pasamos de tener un Fiat 600 a tener un Peugeot 306 modelo 2001, tremendo cambio no lo creen?
Y lo mas lindo es que pudímos pagarlo en su totalidad.
Sumado a esto, la empresa que formó mi marido sigue en crecimiento y las bendiciones siguen tocándonos.
Al fin hoy puedo entender que para Dios no hay imposibles, tan solo debemos aprender a esperar y por supuesto sembrar en su Reino, pues mientras mas sembremos, mejor será la cosecha.
Espero este testimonio sirva de ejemplo para aquellas personas que aún están a la espera de una respuesta de parte de Dios; alentándolos a ser pacientes y sobre todo a confiar en Él, pues es el quien tiene el control de toas las cosas...
Dios lo bendiga y vamos por más!
Noelia, Daniel y Flia.


3 comentarios:
Muy lindo testimonio,me dio mucha esperanza y ganas de seguir adelante con Dios..Gracias Noelia
La verdad que muy bueno.Dios los vendiga
Ermoso testimonio,te felicito por tu nuevo coche..Dios te bendiga
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